Te voy a contar una anécdota de algo que me pasó hace unos días y me parece importante hacerlo, porque gracias a ella, noté algo que considero muy útil para lo que hacemos en La Mente Limpia.
Estaba en un lugar lleno de personas y muchas de ellas me conocen desde hace tiempo. Llegué a la reunión y algunos comenzaron a saludarme cordialmente, a lo que yo respondía igual, charlando de cómo había sido la vida en este tiempo sin vernos.
Al principio todo bien, aunque luego de varios encuentros con diferentes personas de mi pasado, comencé a perder la espontaneidad y a sentirme incómodo. Como si de repente mi mente se abrumara; sentía que solo quería pasar ese momento lo más rápido posible y, en lugar de fluir cómodamente, reaccionaba de forma evasiva, cortante o apurada, buscando terminar la interacción lo antes posible.
Al final, logré volver al equilibrio, pero a costa de dejar una sensación de desinterés o frialdad que en verdad no quería provocar.
Ya me había pasado antes, así que me puse a investigar y descubrí que, en realidad, lo que me pasa es un mecanismo de defensa del cerebro. Y aunque no me gustan los nombres apresurados, este en verdad no lo es, porque lo vengo observando en mi vida desde hace mucho tiempo y el nombre "sobreestimulación" encaja justo con lo que me sucede.
Dicen algunos estudiosos de temas neurocientíficos que cuando a uno le importa mucho el resultado de una interacción, por ejemplo en mi caso: "quiero quedar bien con estas personas", la amígdala —ya te hablé de ella— se activa como si estuviera frente a una threat real: "¿Y si quedo mal? => PELIGRO".
El cuerpo se inunda de cortisol y adrenalina, y se activa el modo de supervivencia: la famosa respuesta de lucha o huida. Como uno no va a ponerse a pelear, la mente elige la huida: resolver rápido, responder con evasivas y salir de ahí para recuperar el equilibrio.
Como te mencioné, esto ya me había pasado antes en distintas circunstancias, así que en mi interior, con diálogo interno consciente o no, intuía que esto podía pasar.
Yo suelo decir en referencia al cerebro y a su software, "la mente":
"Lo pedís => Lo tenés"
Y no digo que suceda en todos los aspectos de la vida, pero en la forma que uno tiene de actuar, sí.
Diría que es como una profecía que se cumple, como si fuera una orden de la mente al cerebro que este obedece, de una forma u otra. Así que al entrar al evento se elevó la alerta de forma anticipada: "estoy quedando mal", y el más mínimo estímulo confirmaba la sospecha y el círculo vicioso comenzaba a cerrarse.
Ahora es cuando me deberías preguntar: ¿Y qué hacer si me pasa algo parecido?
Yo te diría que el hecho de saberlo ya es un avance; ya no es un hilo que te maneja desde las sombras de la no consciencia, así que de a poco las cosas se acomodan en la mente con esta nueva información.
Si lo habás con Luz, seguro que te va a proponer un ejercicio...
Un saludo 👋
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