Si leíste el material de las páginas de este blog, ya sabés que conociendo más sobre como se manejan los distintos procesos de la mente, podemos mejorar nuestro ambiente interno, para que nos resulte más favorable.
Pudiste ver como un “Cambio de enfoque” puede modificar radicalmente todo lo que percibimos del mundo -incluso viste un ejemplo en la vaca de Dallembach, que de pronto aparece de la nada-.
Conociste la importancia de la “Atención” que filtra lo que percibimos del mundo y como consecuencia de ella, descubriste que cada acto de nuestro vida es una “Decisión”, consciente o inconsciente y que si en tu mente hay “Frutos tóxicos” , es un buen momento para cambiar el “Diálogo interno”, ya que junto con un estado de la mente al que llamamos “La calma” son los artífices de ese cambio de enfoque.
Y habrás leído que la “respiración” es nuestro aliado en todo este proceso y que el inhalar y exhalar conscientemente, por si solo genera calma.
La idea de todo esto, no es dar recetas mágicas que sirven para todos, sino sentar las bases ideológicas que nos permitan a cada uno, crear nuestro mundo interior, para disfrutar la vida y ser mejores personas.
Por eso para usar todas estas herramientas no te di un método específico, pero en este audio quiero darte un ejemplo de mi vida, que puede ayudar a comprender mejor:
Solo un ejemplo:
Estaba en un embotellamiento y tenía que llegar a un lugar importante en unos minutos. Como se presentaban las cosas sentía que iba a llegar tarde.
Me empecé a alterar y en mi mente comenzaron a aparecer insultos contra el estado del tráfico, los gustos de la gente que justo tenían que salir ese día y a esa hora, hasta me dije, “en este país que puede salir bien”… y todo ese tipo de pavadas que en este momento que estoy aquí tranquilo, me hacen sonreír; sin embargo mientras estaba en la situación, no me reía, al contrario cada vez me alteraba más.
Pero en un rato noté justo eso, estaba cada vez peor y el embotellamiento seguía igual.
En otras palabras con mi diálogo interno, estaba intensificando un fruto tóxico totalmente inútil, que lo único que generaba es que me sentía cada vez peor.
Así que comencé a respirar lento y profundo, para calmarme y así prestar atención a lo que me decía, con una premisa madre:
“las cosas están así y por lo que digamos ahora -yo suelo hablar conmigo en plural- no van a cambiar, si llego tarde o no, no está en nuestras manos ahora”.
Vamos a cambiar el enfoque.
Primero una oración:
Seguro que te gustaría saber, como llegué.
La verdad es que llegué tarde, lo cómico es que el médico con el que tenía turno, estaba retrazado y encima tuve que esperar para que me atienda…
Me acuerdo y me da risa.
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