Todos los humanos, tenemos un sistema de creencias, sobre la realidad, sobre la vida, sobre lo que es verdad, lo que es bueno y lo que es malo, sobre lo espiritual, lo místico o lo divino. Ese sistema de creencias al igual que todo lo que ocurre en el cerebro está formado por conexiones neuronales muy fuertemente enlazadas, que son difíciles de cambiar y nos definen así como definen nuestra forma de actuar e interpretar la vida.
La formación de ese sistema de creencias es tan variada, como personas hay en el mundo, ya que depende de factores personales, familiares, culturales, religiosos e incluso lingüísticos, que a lo largo de la vida nos motivan a tomar decisiones y a generar ideologías en la mente para explicarlos y como su nombre da a entender "creerlos".
Los paradigmas que conforman nuestros sistemas de creencias, están firmemente arraigados en nuestra mente y como te mencionaba, son muy difíciles de cambiar.
En verdad, no habría motivo para hacerlo, a menos que dichos paradigmas que adoptamos a lo largo de nuestra existencia, nos produzcan efectos negativos en algunos momento de ella; te digo esto, porque para el cerebro, no es importante el grado de realismo que tenga una ideología ya que si lo crees es verdad y la mente se encarga de producir reacciones basadas en ellos e interpretar estímulos (internos o externos) según el filtro impuesto por ellos, sin cuestionarlos, a menos que algo en nuestro interior, decida modificar ese patrón.
En la página presentación de este blog de "La Mente Limpia", te mencionaba que en la mente, hay varias funciones y una de ella es la que percibimos como "YO, MI o "YO SOY", lo escuchamos y lo decimos muchas veces:
"...y yo soy así...",
"...yo disfruto la vida...",
"...a mi me encanta bailar...", entre otras.
Ese YO es en nuestra mente, una entidad que observa y percibe, todo lo que sucede tomando decisiones, dirigiendo la atención, hacia lo que creemos que es importante.
Para poder referirnos a él sin dar demasiadas explicaciones, vamos a darle un nombre que hoy día está muy de moda: NUESTRO SER.
Lo próximo que diré está íntimamente relacionado con mi sistema de creencias sobre lo divino:
Dios nos creó a su imagen y al igual que él somos creadores de mundos en los que por cierto vivimos; esos mundos están en la mente y es allí donde vive nuestro ser, así como nuestro cuerpo vive en el mundo que Dios creó.
Pero nuestro ser, es el que decide como vemos las cosas que nos rodean, así que incluso el mundo que Dios creó es para nosotros una creación personal.
Si lo vemos como peligroso, así será, si lo vemos hostil, será de ese modo, si lo vemos bello, será bello. Y como lo vemos, se basa en lo que decidimos o sea lo que decide "nuestro ser", aunque no siempre lo sabemos y pensamos que lo que percibimos del mundo exterior y de nosotros mismos, es una verdad objetiva e indiscutible.
Te voy a dar una primicia exclusiva, como diría algún noticiero:
"La Mente Limpia informa: lo que conocemos del mundo y de nosotros mismos, nunca es objetivo y depende de nuestro sistemas de creencias."
A cualquier información que llega a nuestra mente, la reinventamos y la filtramos de acuerdo a ese sistema, que en definitiva contiene las bases de nuestra ideología más profunda y el motor que da vida a nuestra propia realidad.
Si fueras religiosa o religioso, podrías notar que incluso en una misma congregación, hay distintas formas de ver a Dios, aunque aparentemente todos tienen la misma fe.
Yo tengo la mía:
"Dios nos creó a su imagen, creadores como Él y usando ese don que Dios nos dio, en nuestra mente creamos a Dios a la imagen de nuestro sistema de creencias y en esa imagen creemos y el Dios que todo lo sabe, siempre lo supo; aun así le pareció que era bueno crear seres libres que puedan crear como Él."
Lo mismo sucede con nuestra auto percepción, somos lo que en lo profundo de nuestras creencias pensamos que somos y así será, hasta que decidamos cambiarlo.
Sin embargo, sí hay algo que es pura invención de Dios, algo que no es creación de nuestra mente: "la vida" y si vivimos "respiramos".
Hasta la próxima. 👋
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