Decisiones

Quizás, después de un momento de calma, algo empiece a notarse.

No me refiero solo a lo que surge en la mente, sino la forma en que nos relacionamos con lo que aparece.

Aun en silencio, aun sin movernos, estamos eligiendo.

Elegimos si empujamos un pensamiento. Si lo evitamos. Si nos creemos todo lo que dice. O si simplemente lo dejamos pasar.

 

Ahí, sin darnos cuenta, empieza el terreno de las decisiones.

Durante mucho tiempo, la palabra decisión para mí, pareció referirse solo a los grandes movimientos de la vida: cambiar de trabajo, de casa, de pareja.

Con el tiempo, algo distinto empezó a hacerse visible.

 

Decidimos todo el tiempo. En cada palabra que decimos. En cada gesto.  Lo que yo escribo ahora.

Incluso —y esto es clave— en cada pensamiento que sostenemos.

Muchas de esas decisiones no son conscientes.  Pero aun así, existen e influyen en nosotros.

Y toda decisión tiene un motivador. A veces claro. A veces invisible.

 

En el sitio hay un libro que empieza a mirar de cerca este punto.
Si deseas leerlo, está AQUI.
Sino, solo toca el botón de "Adelante".

 

En cualquiera de los casos, te digo:

Tal vez valga la pena prestar atención a esto:
lo que pensamos también es una decisión.