Arquitectura de nuestra realidad
Te voy a dar una primicia exclusiva, como diría algún noticiero:
"LML informa: lo que experimentamos del mundo y de nosotros mismos, nunca es completamente objetivo; está influenciado por nuestro sistema de creencias."
Toda información que llega a nuestra mente es reinventada y filtrada a través de ese sistema, que contiene las bases de nuestra ideología más profunda y funciona como el motor que da forma a nuestra realidad..
Si fueras religiosa o religioso, podrías notar que incluso dentro de una misma congregación existen distintas formas de comprender a Dios, aunque aparentemente todos compartan la misma fe.
Yo, por ejemplo, tengo la mía:
"Dios nos creó a su imagen: creadores como Él. Y usando ese don que nos dio, en nuestra mente también creamos una imagen de Dios acorde a nuestro sistema de creencias. En esa imagen creemos. Y el Dios que todo lo sabe, siempre lo supo; aun así, le pareció bueno que los seres humanos seamos libres y capaces de crear como Él."
Lo mismo sucede con todo lo demás, incluso con nuestra autopercepción. Somos, en gran medida, aquello que en lo profundo creemos que somos… y así será hasta que decidamos cambiarlo.
Sin embargo, hay algo que no es creación de nuestra mente, algo que es pura invención de Dios: la vida.
Y si vivimos, respiramos.
Ahora vamos a hacerlo conscientemente, para buscar un estado de calma:
– Observamos lo que la mente trae a la conciencia.
– Lo aceptamos como algo que estaba oculto y ahora podemos ver.
– Redirigimos la atención a la respiración natural, que es nuestro propósito.
Cuando hayan pasado los minutos que nos propusimos —en este ejercicio, cuatro—, tomamos un par de respiraciones profundas como cierre y lentamente volvemos a nuestra vida cotidiana.
Al realizar la práctica, en los pensamientos que surgieron:
¿Pudiste notar cómo los recuerdos del pasado se adaptaban a tu vivencia personal y a lo que crees acerca de ellos?
En tus anticipaciones del futuro, ¿observaste cómo estaban influenciadas por lo que crees que va a suceder y cómo producían emociones acordes a esas creencias?
En cuanto a lo que “debías” hacer ahora mismo, ¿apareció alguna creencia del tipo “estoy perdiendo el tiempo aquí y debería estar…”?
Eso suele pasar.
Y lo importante es esto: ahora sabemos que son solo creencias.
Cuando las vemos con claridad, podemos transformarlas… si lo deseamos.
